
He hablado con dos en un día. Una me ha dejado fatal y la otra ha escuchado mi largo delirio acerca de mis relaciones, mi life the universe and everything. Esto va por la segunda (aunque la de la foto se parece más a la primera). Hablar con exes, sea la calidad de ellas la que sea (ex-novias, ex-amantes, ex-indefinidas...) para mi es un placer, porque suele haber buen rollo, especialmente con dos que adoro. Creo que cuando ya te has acostado con alguien, le conoces bien y has llegado a un nivel de intimidad mayor, pero ya no sientes la amenaza de que se vaya a romper, entonces tienes el amor más incondicional, el aprecio más sincero, la sinceridad más bienintencionada. Por eso me encanta.