viernes, 1 de junio de 2007

Objetos de trabajo

Así me siento yo hoy, como un objeto más de la oficina. Trabajar en una oficina es curioso, curioso. Me quita tiempo de escribir en el blog, entre otras cosas. Os narro:
Me levanté de buen humor, he trabajado de buen humor para luego cabrearme profundamente. Y es que cuando he visto lo que me ingresaron al banco, me he quedado de piedra. Mi primera nómina y no es para nada lo que acordamos. Ganaba más de profesora, aunque estuviera más puteada. Pero me parece indignante. Es lo que yo llamo la

tarifa plana joven
¡Pague lo mismo a una consultora que a una cajera!
Añadidos: Con bonus de ambición y entusiasmo.
¡Y la consultora va de traje y maquillada!


Por supuesto, el traje y el maquillaje se lo compran sus padres, porque ella no puede permitírselo con el sueldo de mierda que le pagan. Al menos la cajera lleva uniforme y ficha.

Mi otra aventura en el nuevo curro: el armario. No ése en el cual guardo el bolso, los clips y el tupper, sino el otro. Me ha impactado porque me he dado cuenta de que es la primera vez en mi vida que se han juntado dos circunstancias: a) estoy en un entorno potencialmente hostil a las sexualidades "alternativas" b) estoy con una chica (y con un chico, y con otra chica en el bdsm). L*s últim*s van en paréntesis porque no me escriben n mensajes al móvil al día ni me llaman por teléfono de manera sospechosa (y viceversa). Mi jefa, que está embarazada no para de hablar de su novio, de lo que hacen, de su vida. Y yo me siento como que no puedo hacer lo mismo. Tengo, la verdad, miedo a que me puedan echar. Supongo que es mayor a la amenaza real. Pero sé que ésa existe. De lo que habría más posibilidades es de que se creara un ambiente hostil. Porque, encima de todo soy la más joven y la nueva, usease, la más vulnerable. Peeero, tengo la suerte de que mi jefa es muy enrollada.

El otro día nos fuimos de viaje a A Coruña. Fue sólo el día, pero todo el día. Con lo cual mensajitos, llamadas, etc. Al final me dice algo como: "la compañía de teléfono cubre gastos solo contigo". Y yo le contesté algo del estilo de "Ya, es esta chica, bla bla. Estamos muy bien" (sonrisa tonta). Así que, bueno, ya lo sabe. Sólo que el otro día estaba hablando con ella y me dice "qué, tienes una amiga para cada cosa?", cuando yo dije algo sobre "esta chica". Yo le dije que no. ¡Qué triste es la vida que ahora a las amantes se les llama amigas! Suena a los años 20. Me veo cambiando nuestros vestidos y saliendo en "Las horas".

Otra anécdota curiosa fue que yo les conté a ella y a otro hombre lo violenta que me sentí cuando una antigua jefa me empezó a hablar de su vida sexual. Luego ella (mi jefa actual) hizo una broma diciendo (voz de broma) "No me cuentes tu vida sexual, que no me interesa nada de nada". Yo entonces le expliqué que con la otra jefa no tenía confianza ninguna y que además tenía unos problemas sexuales de la leche y quería que yo también hablara de mi vida sexual, cuando no sabía ni por dónde empezarle a explicar. Lo que no le conté fue: que esa jefa era muy conservadora y que sabía que le iba a chocar mucho mi manera de ver el sexo y - más aún - de practicarloy, además, que como era mi jefa me podía despedir sin más. Asi que sí, ¡hablar de tus problemas sexuales a una empleada puede ser de lo más violento y desconsiderado!

4 comentarios:

Tus Labios dijo...

Oh!
Sin duda si yo fuera tu, lo decia a los cuatro vientos, aunque a cada uno en su momento.. justo cuando lo harias si fueras hetero, con la mayor naturalidad del mundo!!!

Guardarte eso en tu entorno por miedo a.. es lo que hace que no progresemos.
Hay que naturalizar!!!!

Te animo a ello.

Besos humedos
Labios

Maeve dijo...

Repito que soy seguramente la persona más vulnerable de toda la empresa. Yo suelo compararlo con "si hubiese salido en pelis porno lo diría? qué podría pasar?". Evidentemente, no tengo ganas ningunas de esconderme, pero tampoco quiero ponerme al descubierto, porque sé que si a alguien le tienen que hacer mobbing o acosar en la empresa, les es más fácil hacérmelo a mí que a las secretarias. Es la dura y cruda realidad. También sé que no puedo hablar de política porque mi jefe es del PP y yo un pelín bastante muchísimo más roja. No tiene ningún sentido que me exponga a enemistarme con él ni con nadie de la empresa. Ahora, si me preguntan, pues lo diré. Y nunca voy a mentir. Pero tampoco voy a exponerme solo por principios. Lo haría si estuviera en una posición de poder y/o privilegio, pero ahora es más bien todo lo contrario.

Nina dijo...

Ays!
Pues todo depende del valor que tenga ese puesto de trabajo para tí.
Por lo general, mi forma de verlo siempre ha sido que mi trabajo no es un lugar donde hacer amistades, con lo cual, paso de hablar de mi vida personal para evitar todo tipo de especulaciones y problemas laborales, ya que si se mezcla profesión y vida privada, sobretodo en el principio de un trabajo casi siempre se suele meter la pata y tiene efectos secundarios que no suelen ser agradables.

mosca cojonera dijo...

vamos, yo al empezar no lo decía a los jefes, sólo a compañeros no hostiles.
Sobre la precariedad, los sueldos,... ya te dije lo que pienso de la opción de trabajar fuera. Yo en cuanto me vea colgado y sin otra opción, me piro, antes que suplicar a uno de aqui que me contrate. Con cabeza, claro: buscando ofertas desde aqui y eso. Cuando cuento mi sueldo por ahi fuera, ya me lo han definido: slavery wages. Pues eso.

Tengo que encontrar una viñeta de dilbert en que le decia un jefe a un emleado: queremos que tengas iniciativa, capacidad de superación, optimismo, energía para resolver los problemas, ... y contesta: "¿Y entonces que pintaría yo aquí haciendo lo que hago?.

Lo que dices tu, con sueldo de cajera pero la ambición de un broker, para que te hagas horas extras tu solito, o te lleves curro a casa, o te impliques más allá de lo razonable.

Siento que te la hayan clavado. Y caguenlasupuesta normalidad heterosexual.