lunes, 1 de septiembre de 2008

Feminización


Ya he vuelto de vacaciones. Realmente llevo una semana más o menos aquí. Más menos que más. He vuelto al trabajo, no muy alegremente y he tenido invitad*s, ido a fiest*s, promiscuidado con mucha mayor alegría.

Mi post en el que hago referencia a la feminización ha despertado un par de críticas interesantes. Creo que las habría hecho yo misma sino fuera yo :D. A lo que me refería con el "no podrá ser nunca una mujer" no es a que un hombre no podrá ser nunca mujer -creo que las trans son mujeres y que hay muchos géneros y maneras de vivirlos-. Respeto todas las opciones de género y admiro muchas de ellas. Ahora, a lo que me refería yo es a una forma de d/s, en la que la humillación que se aplica al sumiso es la de ponerle una meta que es de por sí inalcanzable para él -y debe serlo-: ser y haber sido una mujer, biológica, psicológicamente y en su rol social. Crearle una frustración y una humillación derivada de no ser lo que la dominante busca de él. Es afirmar la superioridad lésbica ante todo, de la forma más nazi, que le excluye. No olvidemos que es un juego, una fantasía, no un ideal. Y es la mía particular. Habrá otra gente que lo piense y lo haga a su manera.

Swisscottage nos dice que lleva 8 años en un proceso de feminización. Por favor, ¿me cuentas más? ¿Es dentro de una relación d/s? Suena super interesante. ¿Alguien más tiene experiencias?

5 comentarios:

Acuarela dijo...

Gracias por la aclaración. Ahora me ha quedado mucho más coherente.

El Edu dijo...

¿No se supone que en estos casos se suele tapar la cara (o por lo menos los ojos) del interfecto? Si me lo encuentro por la calle caya apuro, sabría un montón de cosas muy íntimas suyas...

Maeve dijo...

Bueno, he sacado la foto de un sitio donde se anunciaba y que además era de los primeros resultados de google y no en el caché precisamente...

Para aclarar, la fotografiada NO es Bernarda. Y lo más seguro es que no te la encuentres por las calles de este país.

El Edu dijo...

ah... pensaba que era Bernarda

Anónimo dijo...

Por cada mujer que está cansada de actuar con debilidad, aunque se sabe fuerte, hay un hombre cansado de parecer fuerte cuando se siente vulnerable